miércoles, 24 de diciembre de 2008

24-12-2008: Navidad... ¿erótica?

Uno de mis sueños eróticos incumplidos (de hecho, todos) es celebrar la Navidad con alguien muy querida para mí, de una forma especial: la cena preparada, los platos dispuestos en la mesa, un pequeño árbol de navidad engalanado en una esquina, luces indirectas, alfombra mullida, velas perfumadas, cuadros y marcos de puertas rodeados de guirnaldas, ventanas cerradas y persianas echadas, calefacción a 22-23º C, música ambiental consistente en ritmos orientales alternando con blues, sin vocales, televisión apagada y recogida... El hogar y la cubitera de champán no los doy por supuestos, porque serían mucho lujo para mí.

Un ambiente mezcla de romanticismo, misterio y navidad, lo más elegante e íntimo posible. Y mi pareja con un vestido de noche y lencería de alto detalle debajo, y yo con traje y corbata, afeitado (o no, al gusto de ella), recibiéndola como se merece, haciendo que se dé la vuelta para apreciar lo que lleva y cómo lo lleva, le doy mi brazo, la llevo a la mesa y le ofrezco asiento con gentil ademán. Cenamos juntos, con miradas, caricias en los dedos, comentarios con voces bajitas y recargadas... Solos ella y yo.

Después de las bebidas y antes de los postres (me guardo bastante para entonces), subo un poquito la música, selecciono una canción previamente preparada y la invito a bailar conmigo. Es entonces cuando le digo lo bien que huele, lo bella que está y lo mucho que la quiero. Mis manos proceden a bajar la cremallera de su vestido...

Como decía, me guardo para los postres. Pues bien, otro toque navideño: las almendras, mazapanes y turrones los tomo de su boca, antes y después de repasar su cara, su cuello y todo aquello que tenga a mi alcance.

Otro toque navideño: cojo un espumillón, el más largo que tengo, y rodeo su cuerpo con él, de tal forma que se sostenga por sí mismo, y le pido un baile para mí...

Otro toque navideño sería que se vistiera de mamá Noelia sexy: gorro rojo con pompón blanco, top, faldita corta y guantes largos también rojos, orlados de blanco y botas altas negras. Incluiría en esta función que preguntara si he sido malo: a cada cosa buena (o mala, depende) que le dijera, se quitaría despacito una prenda. No sé si aguantaría hasta el final, pero en este caso, sería cosa suya esquivar mis ávidas zarpas con provocación y risas.





Comentario de: esttivalia [Visitante]
Empezaste con una fantasía muy romántica y terminaste con una escena erótico festiva muy divertida. Me inclino por la última, pero si la llevas a cabo no olvides preguntarle a la chica cual prefiere ella.

Un beso.

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