domingo, 18 de enero de 2009

18-1-2009: Adiós, web erótica, adiós...

Se me ha caducado la temporada de suscriptor a una página web erótica, y he decidido no renovar. Y ésa era la idea cuando me apunté. Pero conforme pasaba el tiempo, me gustaba mucho lo que iba obteniendo, así que decidí permanecer mientras mi economía y mi situación personal me lo permitieran. Y aún así, cuando llegó la fecha de renovar, volví a cambiar de idea.

En dicha página tratan (y retratan) muy bien a las modelos, tanto chicas como mujeres, modernas como de dos décadas atrás, profesionales de la imagen (estrellas porno) como bailarinas de strip-tease, como voluntarias captadas en la playa o en la calle, que cobran por posar, con estilo y gracia, pero no viven de ello.

Tienen especial cuidado con el maquillaje y con la luz. Cuando abro una de las muchas páginas web de desnudos femeninos, con tropecientas “galerías” gratis a disposición del público (a cambio de soportar publicidad masiva, irritantes “links” aleatorios saltando entre sí, ataques en masa de spyware o virus, etc. ), simplemente con echar un vistazo a la “minifoto” que enlaza con una galería proveniente de esta página, adivino su origen casi al instante.

Cuando decidí apuntarme, estaba muy nervioso. Era mi primera vez, no sabía con qué me iba a encontrar, si ocuparía todo mi tiempo ante el ordenador, si influiría en mi percepción cotidiana del sexo femenino, si era un lugar con trampa, como tantos que pululan por la red para hacerse con números de tarjetas de crédito, si establecería un hábito del que luego me sería difícil prescindir, si lo que anunciaban era verdad, si una vez dentro no sabría manejarme ni qué y cómo hacerlo… No tenía nada claro qué esperar de ahí, pero estaba lanzado, tenía curiosidad, morbo y ganas de probar algo nuevo... (¿os suena de algo…? Algo relacionado con la virginidad, ji, ji, ji…)

Además está en inglés (como casi todas las páginas web de este tipo), y yo me defiendo a un nivel muy básico, pero no tanto como para desenvolverme con soltura en programas e internet.

Antes de esto, me apunté a “AdultFriendFinder”, que resultó ser una estafa monumental: una búsqueda de pareja más dedicada al sexo que a la amistad y a la pareja estable. En dicho sitio pasa como en muchas agencias matrimoniales de Zaragoza: muchos, muchos hombres, pero casi ninguna mujer. Y las pocas que aparecen son “profesionales” contratadas por la agencia para proporcionar compañía a los recién apuntados, a los que se quieren dar de baja… en fin, servir de “gancho”. En “AdultFriendFinder”, además, ni eso. Unos pocos perfiles de mujeres inexistentes que actualizan periódicamente, mueven el servicio de chat y de mensajería privada, y poco más. Aparte, el trato que dan al sexo es repelente para mí. Su concepto no es mi concepto.

Cuando se me caducó este pase, razoné con honestidad. Desde siempre me resistía a abonarme a una página web de desnudos eróticos porque significaba reconocer que mi soledad era firme e irrompible. Ya había probado en “match.com” y en “meetic.es”, y no me gustó (escribiré sobre esto, y desde luego no voy a dejar títere con cabeza, tanto mujeres como hombres). Acababa de salir de una más humillante aún página web de búsqueda en donde me apunté más por compromiso conmigo mismo que otra cosa: seguía sin querer entrar en la industria X de internet, pero quería darme a conocer y relacionarme íntimamente con alguien. Ir a un sitio más atrevido que las dos anteriores. “AdultFriendFinder” fue el término medio por el que me decidí… y resultó un chasco. Nada más abonar el importe, rellenar el formulario y entrar, ya ví cómo era aquello y de qué pies cojeaban. Al cabo de una semana, seleccioné “no renovar”, pese a que había abonado para tres meses, y ya no volví a entrar, dando por perdido ese dinero.

Como decía, razoné con toda honestidad, y decidí dejarme de remilgos y entrar en una página web dedicada al desnudo femenino sin más. Si es tan difícil para mí la cosa, pues bueno, oye, es una opción tan buena como cualquier otra: no daño a nadie y mantengo la sangre fría en el momento de darme de baja. Eso sí, el sitio en cuestión debía tener la máxima calidad, tanto en fotografía como en contenido.





Comentario de: madrileña [Visitante]
Yo no me he dado de alta en ninguna web de esas para ligar/follar, porque paso de pagar por eso, pero si que conozco chicos que en alguno de esos portales han hablado maravillas....vamos que follaban como locos con un montón de tías.

Esto es como todo, también tengo amigas que no tienen ningún problema en salir a muerte para tirarse cualquier cosa que se me mueva en un bar, que por supuesto no conocen de nada... pero pa gustos los colores... Creo que cualquier actitud en internet se puede extrapolar a la actitud en un bar un sábado a la noche.

Pero está bien investigar en las nuevas tecnologías... hay que estar informado ;-)

¡¡Muacs!!


Comentario de: Arturo Fantópera [Miembro]
Vaya, pues yo debo ser la excepción que confirma la norma... O quizás la causa de que en mi caso no funcionase, sea la ubicación geográfica: Zaragoza capital, una ciudad muy difícil para estas cosas. Hay un dicho entre los comerciales que prueban un producto nuevo a nivel nacional: Si funciona en Zaragoza, funcionará seguro en el resto del país. No son palabras mías, sino de una representante de una firma catalana de búsqueda de parejas que hacía poco se había establecido una modesta sucursal en el terruño.

Pero bueno, volviendo al asunto central, ésa ha sido mi experiencia, y no tengo porqué caer otra vez, digan lo que digan.

Y no me quejo de las nuevas tecnologías. Yo perdí mi virginidad gradias a ellas.

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