Ah, por cierto, me olvidaba de mi entrega semanal. Un poco más breve que las anteriores, pero ya sabéis porqué. Pero que nadie piense que será aburrida o menos intensa.
Viene de la parte anterior.
-¿Y porqué no me lo has dicho...?
-¿Hubiera cambiado algo?
-Pues... hubiera tenido más cuidado, habría ido más despacio, te habría estimulado con más detenimiento...
-Has ido con cuidado, despacio, y estaba preparada...
-Aún así, me hubiera gustado mucho besarte y chuparte el coño..., hacerte sentir más mujer, antes de entrar...
-Cielo, ahora es cuando me siento mujer, contigo dentro de mí. Ahora es cuando me siento realizada, tras tanto tiempo esperando, dudando, soñando contigo... Ahora ya pueden venir los mejores amantes del mundo, que, en mí, nunca se igualarán a ti... (Elena frota los dedos en uno de los tensos ijares de Arturo, se los lleva a la nariz y después a la boca) Este olor ya nunca se me irá, ni este sabor... Pero si lo quieres es dedicarte a mi coño, podrás hacerlo cuando me hayas hecho tocar el cielo, que estoy a punto y me queda muy poco... (Arturo duda, desviando la mirada. Elena le acaricia la cara y sonríe con dulzura) Oh, mírate... Esa cara tan típica de ti, pensativo y concentrado, vulnerable, pero no serio... Como cuando tomas una fotografía... Y ahora sonríes, esa sonrisa... Ahora yo soy tu mujer, ahora todo esto que tanto me gusta de ti es por mí, estás dentro de mí... Esa mirada tan brillante... Ahora eres mío, sudas y gozas por mí... Empuja, por favor, muévete... Te siento dentro... Oh, sí, así...
(Arturo penetra más, despacio, y sale. Vuelve a entrar, despacio, penetra un poco más, y afloja. A medida que avanza, recorre más distancia, pendiente de cualquier síntoma o expresión de dolor. Elena, las primeras veces, permanece quieta, pero cuando ya se ha hecho al ritmo, colabora, levantando la cadera cuando empuja y relajándola cuando sale)
-Arturo, mi Arturo, quiero que te acuestes sobre mí... Quiero sentir tu peso sobre mí, quiero que me aplastes, que te muevas todo sobre mí...
(Arturo obedece, en silencio, recostándose muy despacio sobre ella. Encaja su cara a su lado y suelta su mano, reanudando los embistes muy lentamente. Elena clava sus uñas en la recia y tensa zona lumbar y glúteos masculinos, y grita, retorciéndose bajo él. Muerde el aire, cierra los ojos con fuerza, golpea con sus pequeños puños el cuerpo masculino y vuelve a gritar, cabeceando frenéticamente. Arturo no varía su ritmo, no se abandona y controla lo que entra. Cuando Elena se relaja con un largo suspiro, levanta la cabeza, clava sus ojos en los de Elena, que al final abre, y sonríe)
-¿Qué tal?
(Elena deja caer el brazo al suelo y las piernas se extienden flácidas a ambos lados de las de Arturo. Responde con un susurro y una sonrisa luminosa)
-Bien, gracias... ¿Y tú...?
(Por toda respuesta, Arturo devora la boca de Elena, que colabora a duras penas. Despacio, él sale por completo y ella emite un quejido. Sin despegar los labios, Arturo empieza a recorrer la piel de Elena)
-Oooh, qué vacío más... ¿porqué sales? No has terminado todavía... ¿qué... qué estás haciendo ahora...? Ooh, no, eso no, por favor, Arturo, mi amor... vuelve a entrar, yo... mmm... Oh, ¿qué me haces en los pezones? No sabía que... ¿es lo que siente... esto es lo que siente una madre al dar el pecho a su bebé...? No, no puede ser, el bebé no lo hace... no lo hace con tanta fuerza, no pica con esa barba tan dura... Oh, Arturo, Arturo, ya sé por dónde vas... No, no vayas más abajo, por favor, ven aquí conmigo, me vas a... me vas a volver loca si... si noto tu cabeza entre mis muslos... ay, no sé qué vas a hacer ahí... uuf, ah, no...
(Arturo coge ambos muslos y los abre, mirando muy de cerca la conchita que se abre, toda roja y húmeda. Planta numerosos besos ahí, en la zona de alrededor, insistiendo en aquellos que sabe claves. Elena se remueve, se queja, suspira, levanta la cabeza, mira, la deja caer, muerde el aire, vuelve a mirar, clava sus uñas en el cuero cabelludo, atrae hacia sí la cabeza de Arturo...)
-Oh, Arturo, qué me estás haciendo... Esto... esto es... maravilloso, oh, sí, maravilloso...
(Continuará)
Aquí la siguiente parte.
Aquí solicito vuestra ayuda y consejo, sobre todo de las féminas. Sufro un pequeño bloqueo adrede: ¿qué esperáis que haga Arturo? ¿Qué deseáis que haga? ¿Qué siente Elena? ¿dolerá, sentirá humedad y ardor en su vulva, rechazará a su amante por lo intensas e insoportables que serán las sensaciones que le despierta? Tened en cuenta que Arturo es un amante resabiado, y que desea y hace lo mejor para Elena... jia, jia, jia... ¡respuestas, quiero respuestas! ¡vamos, valientes damas, dar la cara, viva la revolución sexual, la liberación feminista, no seáis tan pudorosas, atreveos como yo me he atrevido! (desde el anonimato más oscuro, ju, ju, ju...)
Comentario de: belkis [Visitante]
¡UFF, difícil cuestión la de hoy! No sé si sabré describirlo.
De entrada, Arturo seguirá con lo que ha empezado y además, como amante experto que es y frente a una inexperta como Elena, sabrá tocar el punto exacto de la manera exacta para hacerla alcanzar un clímax nunca imaginado ni soñado.
Las sensaciones en el sexo oral femenino son... son... jo, ¡qué difícil! jajaja, imagino que parecidas a las del sexo masculino, ¿no?
Es un placer inmenso, es como si las sensaciones provocadas por la lengua no las pudiese provocar nada más. No sé... probad a acariciaros el dorso de la mano con un dedo, y probad luego a hacerlo con la lengua. ¡Es que es totalmente diferente!
Cuando sientes que la lengua de tu adversario ya ha encontrado tu punto exacto, y el ritmo que a ti te gusta, entonces en fracciones de segundos, desearías cerrar tus piernas y mantener eternamente esa sensación íntima ahí, para siempre, y por otro lado sientes que necesitas abrirlas más para que él llegue más a ti.
El placer es indescriptible, inmenso al llegar al orgasmo. Sientes los mismos síntomas que en otro tipo de orgasmo (es que no todo el mundo los vive igual) pero multiplicado al menos por cien.
Es algo tan íntimo y placentero, que lo es mucho más si ambos lo disfrutan. Una vez conocí a uno que le encantaba ver cómo su pareja disfrutaba, que él intentaba retenerse, no quería llegar al clímax antes que ella; para él, ella era lo primero en todo, y también en este terreno, por supuesto. Y él decía del sexo oral hacia ella que era como beberse sus orgasmos; que no sólo él la provocaba placer y la veía retorcerse de gusto, sino que él acababa bebiendo de ese manjar finalmente. No sé, creo que no me he explicado excesivamente bien.
Quise hacerlo mejor pero no me sale, jajaja.
Elena se volverá loca, yo creo que el sexo oral bien hecho le gusta a todo el mundo.
Enhorabuena, me encanta tu relato. Un abrazo.
De entrada, Arturo seguirá con lo que ha empezado y además, como amante experto que es y frente a una inexperta como Elena, sabrá tocar el punto exacto de la manera exacta para hacerla alcanzar un clímax nunca imaginado ni soñado.
Las sensaciones en el sexo oral femenino son... son... jo, ¡qué difícil! jajaja, imagino que parecidas a las del sexo masculino, ¿no?
Es un placer inmenso, es como si las sensaciones provocadas por la lengua no las pudiese provocar nada más. No sé... probad a acariciaros el dorso de la mano con un dedo, y probad luego a hacerlo con la lengua. ¡Es que es totalmente diferente!
Cuando sientes que la lengua de tu adversario ya ha encontrado tu punto exacto, y el ritmo que a ti te gusta, entonces en fracciones de segundos, desearías cerrar tus piernas y mantener eternamente esa sensación íntima ahí, para siempre, y por otro lado sientes que necesitas abrirlas más para que él llegue más a ti.
El placer es indescriptible, inmenso al llegar al orgasmo. Sientes los mismos síntomas que en otro tipo de orgasmo (es que no todo el mundo los vive igual) pero multiplicado al menos por cien.
Es algo tan íntimo y placentero, que lo es mucho más si ambos lo disfrutan. Una vez conocí a uno que le encantaba ver cómo su pareja disfrutaba, que él intentaba retenerse, no quería llegar al clímax antes que ella; para él, ella era lo primero en todo, y también en este terreno, por supuesto. Y él decía del sexo oral hacia ella que era como beberse sus orgasmos; que no sólo él la provocaba placer y la veía retorcerse de gusto, sino que él acababa bebiendo de ese manjar finalmente. No sé, creo que no me he explicado excesivamente bien.
Quise hacerlo mejor pero no me sale, jajaja.
Elena se volverá loca, yo creo que el sexo oral bien hecho le gusta a todo el mundo.
Enhorabuena, me encanta tu relato. Un abrazo.
Comentario de: madrileña [Visitante]
¡Uf!! increíble como siempre. Ya me gustaría poder ayudarte, no he tenido la suerte de tener esa experiencia y no será por ganas, jeje...pero no he encontrado de momento a nadie que me haga sentir todo eso que todas comentan como glorioso.
Por favor, sigue...
Por favor, sigue...
Comentario de: Ananda [Visitante]
Arturo, estoy deseando leer el final, yo prefiero siempre la sorpresa y no me gusta dar pistas, así que sorpréndeme, sorpréndenos a todos los que te leemos.
Seguro que me merece la pena esperar, se aprende mucho, esperando...
Un beso.
Seguro que me merece la pena esperar, se aprende mucho, esperando...
Un beso.
Comentario de: A. [Visitante]
Rodea el clítoris con los labios, suave, suave, revoloteando con la lengua, nunca una presión directa. Las sensaciones de ella son terriblemente agradables. Él sigue bajando, la lengua está en la vagina, pero las manos de ella en su cabeza le indican que lo anterior está mejor.
Cambia de táctica, los labios a lo suyo aumentando el ritmo, y un dedo inocente se asoma a la vagina. Ella casi se derrite. Luego son dos dedos, tres. Él se preocupa de parar cada poco, para que las intensas sensaciones no se transformen en dolor (y para que el orgasmo final sea aún más placentero, de paso). Y casi al borde, acaricia con fuerza los glúteos de ella, y un dedo en absoluto inocente bordea sin penetrar.
Ella, concentrada absolutamente en esas agradables corrientes eléctricas, es capaz de dejar de lado estúpidos tabúes. Se limita a disfrutar, uno, dos, tres... orgasmos.
Cuando terminan, él señala un pequeño maletín: "Ha estado bien para la primera vez. La próxima usaré esto"
Así me gusta a mí (hay que adivinar el contenido del maletín) ;-)
Cambia de táctica, los labios a lo suyo aumentando el ritmo, y un dedo inocente se asoma a la vagina. Ella casi se derrite. Luego son dos dedos, tres. Él se preocupa de parar cada poco, para que las intensas sensaciones no se transformen en dolor (y para que el orgasmo final sea aún más placentero, de paso). Y casi al borde, acaricia con fuerza los glúteos de ella, y un dedo en absoluto inocente bordea sin penetrar.
Ella, concentrada absolutamente en esas agradables corrientes eléctricas, es capaz de dejar de lado estúpidos tabúes. Se limita a disfrutar, uno, dos, tres... orgasmos.
Cuando terminan, él señala un pequeño maletín: "Ha estado bien para la primera vez. La próxima usaré esto"
Así me gusta a mí (hay que adivinar el contenido del maletín) ;-)
Comentario de: esttivalia [Visitante]
Me pongo en el lugar de Elena y como Arturo pare ahora me lo cargo jajajajajaaa.
Lo de qué sentirá Elena es difícil de adivinar, echa tu imaginación a volar porque cada mujer siente su placer de una forma única, personal e intransferible. Conozco a una que no soporta el sexo oral porque dice que es demasiada tensión para sus músculos y que no está cómoda.
A mí esa tensión me encanta, como si el cuerpo fuese una botella de champán que alguien agita sin dejar saltar el tapón. Llega un momento en el que el tapón salta libremente por su cuenta y entonces es la liberación absoluta, deseas que el mundo se pare para poder sentir con intensidad cada espasmo y cada contracción hasta caer desmadejada sin ganas ni de hablar.
Venga, Arturo, continúa con el teatro que nos tienes a todas colgando de un hilo. Un beso.
Lo de qué sentirá Elena es difícil de adivinar, echa tu imaginación a volar porque cada mujer siente su placer de una forma única, personal e intransferible. Conozco a una que no soporta el sexo oral porque dice que es demasiada tensión para sus músculos y que no está cómoda.
A mí esa tensión me encanta, como si el cuerpo fuese una botella de champán que alguien agita sin dejar saltar el tapón. Llega un momento en el que el tapón salta libremente por su cuenta y entonces es la liberación absoluta, deseas que el mundo se pare para poder sentir con intensidad cada espasmo y cada contracción hasta caer desmadejada sin ganas ni de hablar.
Venga, Arturo, continúa con el teatro que nos tienes a todas colgando de un hilo. Un beso.
Comentario de: gaviotalibre [Miembro]
Hola,
En este momento creo que me siento como Elena... me da igual lo que hagas pero hazlooooooooooooooooooo (en este caso, escríbelo).
No sé si mandarte un saludo o darte ya un besazo...
En este momento creo que me siento como Elena... me da igual lo que hagas pero hazlooooooooooooooooooo (en este caso, escríbelo).
No sé si mandarte un saludo o darte ya un besazo...
Comentario de: Arturo FantÓpera [Miembro]
Vaya, interesante detalle el de pasar un dedo por un dorso de la mano y después la lengua... mmm, no se me había ocurrido... piel sensible y fina... Me gusta mucho. ¿Qué pasará si hago lo mismo con otra zona de mi cuerpo con idéntico y fácil acceso... por ejemplo, la rodilla? No, es muy basta, para sentir algo ahí debería morder... No, me quedo con el dorso de la mano para intentar sentir por analogía amplificada lo que sienten las mujeres en la "cosecha bucal de la almendra".
Gracias por tus ánimos y por intentarlo, Belkis. Te aseguro que me has ayudado más de lo que crees.
Diez besos para tí... donde quieras.
Gracias por tus ánimos y por intentarlo, Belkis. Te aseguro que me has ayudado más de lo que crees.
Diez besos para tí... donde quieras.
Comentario de: Arturo FantÓpera [Miembro]
Me uno a ti, madrileña. Conozco esa sensación de "falta de algo en mi intimidad"...
Y seguiré, no te preocupes.
Gracias.
Y seguiré, no te preocupes.
Gracias.
Comentario de: Arturo FantÓpera [Miembro]
Por argumento no será, Annanda. Te aseguro que el final de esto será... inesperado. Estoy barajando varios, y dependiendo de cómo se desarrolle la acción, así como de vuestras sugerencias, protestas, impaciencias, etc., tomaré un final u otro... ji, ji, ji..
El único hándicap es mi falta de experiencia, pero, bueno, con mucha imaginación por destilar en los alambiques de vuestras observaciones, estoy seguro de que saldrá algo digno de ser guardado entre los recuerdos más gratificantes de todos, junto con la pieza metálica de nuestro primer trabajo, la moneda antigua de nuestro primer amor, la llave del candado de un amigo simbólico, el reloj heredado de la abuela, la púa de guitarra obtenida en un macromegaconcierto de nuestro grupo favorito, sus autógrafos...
El único hándicap es mi falta de experiencia, pero, bueno, con mucha imaginación por destilar en los alambiques de vuestras observaciones, estoy seguro de que saldrá algo digno de ser guardado entre los recuerdos más gratificantes de todos, junto con la pieza metálica de nuestro primer trabajo, la moneda antigua de nuestro primer amor, la llave del candado de un amigo simbólico, el reloj heredado de la abuela, la púa de guitarra obtenida en un macromegaconcierto de nuestro grupo favorito, sus autógrafos...
Comentario de: Arturo FantÓpera [Miembro]
Vaya, qué sugerencia, la del maletín... Lo malo es que no lo he incluido entre el "atrezzo" descrito en el principio de la obra. Además, la sorpresa es para el varón, no para la mujer, con lo cual no puede tener nada "preparado" a mano, previo al encuentro, con lo que sorprender a su amante.
Y lo que describes... sí que se aprende mucho, es muy interesante. Resulta difícil pensar que es algo imaginado, por la cantidad de detalles que das. Así que, algo más que añadir a lo "pendiente de hacer" para cuando servidor tenga pareja.
Una pregunta... "Cambia de táctica, los labios a lo suyo aumentando el ritmo..." ¿El ritmo de qué? Lo que se mueve es la lengua, y ésta no ejerce presión directa...
Y otra cosa... cuando se baja de la "perla" a la entrada de la "conchita" (ver artículo mío al respecto), ¿los labios (de ella en esa zona) no son sensibles? ¿se pueden besar y pellizcar con los labios (de la boca de él), o puede ser doloroso? ¿se evita la entrada de la uretra? ¿los líquidos que puede rezumar la mujer en esos momentos tan especiales se pueden sorber? ¿qué son esos líquidos, y de dónde provienen? ¿a qué saben, a qué huelen?
Pese a ser el dueño del blog, no me importa mostrar mi ignorancia, pareciendo lo que soy en realidad: un inexperto forzoso en el sexo.
Y lo que describes... sí que se aprende mucho, es muy interesante. Resulta difícil pensar que es algo imaginado, por la cantidad de detalles que das. Así que, algo más que añadir a lo "pendiente de hacer" para cuando servidor tenga pareja.
Una pregunta... "Cambia de táctica, los labios a lo suyo aumentando el ritmo..." ¿El ritmo de qué? Lo que se mueve es la lengua, y ésta no ejerce presión directa...
Y otra cosa... cuando se baja de la "perla" a la entrada de la "conchita" (ver artículo mío al respecto), ¿los labios (de ella en esa zona) no son sensibles? ¿se pueden besar y pellizcar con los labios (de la boca de él), o puede ser doloroso? ¿se evita la entrada de la uretra? ¿los líquidos que puede rezumar la mujer en esos momentos tan especiales se pueden sorber? ¿qué son esos líquidos, y de dónde provienen? ¿a qué saben, a qué huelen?
Pese a ser el dueño del blog, no me importa mostrar mi ignorancia, pareciendo lo que soy en realidad: un inexperto forzoso en el sexo.
Comentario de Arturo FantÓpera [Miembro]
Más interesantes analogías y metáforas, gracias por compartirlas, Estti.
¿Tensión e incomodidad en tu conocida...? Bueno, si ella lo dice...
Y lo del champán, es gracioso, divertido y muy lleno de matices: ¿con qué ritmo lo agita ese "alguien"? ¿cuánta fuerza aplica en el pulgar que sostiene el tapón? ¿qué contiene dentro? ¿quién se lo bebe, y cómo? ¿con qué copa? ¿a morro, de un trago, de dos o de tres? ¿satisfacerá su sed cuando se termine, o querrá más? ¿dónde ha "conseguido" la botella? ¿cómo puede ser la "liberación absoluta", si luego se "puede ir" a por otra botella? Tu mundo se parará, pero... ¿Y el de tu pareja? ¿"Cada espasmo, cada contracción" dónde, en qué zona o zonas concretas de tu cuerpo? ¿"caer desmadejada sin ganas de hablar"? Entonces, no podrás evitar que tu pareja haga contigo lo que quiera, ¿verdad? como por ejemplo, tomarte otra vez, besarte, lamerte, dedicarse a las zonas que más le gustan de tu cuerpo todo el tiempo que quiera, sin que tú puedas hacer nada por impedirlo, ¿no...? Porque eso es lo que haría yo, tanta y tanta sed que siento de mi futura mujer, acumulada durante años...
Y no te preocupes, continuaré con el teatro, sí, ya que yo lo disfruto tanto como vosotras, ji, ji, ji...
¿Tensión e incomodidad en tu conocida...? Bueno, si ella lo dice...
Y lo del champán, es gracioso, divertido y muy lleno de matices: ¿con qué ritmo lo agita ese "alguien"? ¿cuánta fuerza aplica en el pulgar que sostiene el tapón? ¿qué contiene dentro? ¿quién se lo bebe, y cómo? ¿con qué copa? ¿a morro, de un trago, de dos o de tres? ¿satisfacerá su sed cuando se termine, o querrá más? ¿dónde ha "conseguido" la botella? ¿cómo puede ser la "liberación absoluta", si luego se "puede ir" a por otra botella? Tu mundo se parará, pero... ¿Y el de tu pareja? ¿"Cada espasmo, cada contracción" dónde, en qué zona o zonas concretas de tu cuerpo? ¿"caer desmadejada sin ganas de hablar"? Entonces, no podrás evitar que tu pareja haga contigo lo que quiera, ¿verdad? como por ejemplo, tomarte otra vez, besarte, lamerte, dedicarse a las zonas que más le gustan de tu cuerpo todo el tiempo que quiera, sin que tú puedas hacer nada por impedirlo, ¿no...? Porque eso es lo que haría yo, tanta y tanta sed que siento de mi futura mujer, acumulada durante años...
Y no te preocupes, continuaré con el teatro, sí, ya que yo lo disfruto tanto como vosotras, ji, ji, ji...
Comentario de: Arturo FantÓpera [Miembro]
Hola, Gaviotalibre. Si te sientes como Elena, ya no puedes ser "libre", ¿no...? Ya has caído en mis redes, y a partir de ahora serás "mi" gaviota, ji, ji, ji...
Ya lo tengo medio escrito, no te preocupes, gracias. Pero me gusta hacerme un poquito de rogar, ji, ji, ji... Es que, como es lo más parecido al sexo que puedo tener, ji, ji, ji... Pues eso, uno disfruta como puede con lo que puede, alargándolo cuanto puede, ji, ji, ji...
Y mándame mejor el besazo, que por muy grande que sea, a mí seguro que me sabe a poco, ji, ji, ji...
Ya lo tengo medio escrito, no te preocupes, gracias. Pero me gusta hacerme un poquito de rogar, ji, ji, ji... Es que, como es lo más parecido al sexo que puedo tener, ji, ji, ji... Pues eso, uno disfruta como puede con lo que puede, alargándolo cuanto puede, ji, ji, ji...
Y mándame mejor el besazo, que por muy grande que sea, a mí seguro que me sabe a poco, ji, ji, ji...
Comentario de: mirola [Visitante]
Puf, puf. Joer, joer. Voy leyendo de adelante para atrás. Escribes muy bien estos relatos eróticos que me imagino que algo autobiográficos serán.
El sexo es algo maravilloso, pero sucede que todavía, aunque no te lo creas, hay gente con muchos miedos y angustias. Quiero decir que le suscita el tema mucha angustia. Podría decirte muchas cosas, pero aunque yo sea una chica sin vergüenza en muchas cosas, hay otras que por ser muy íntimas y dolorosas no me atrevo a exponer. Porque, claro, lo normal, cuando uno habla de algo, es hacerlo desde sus vivencias y conocimientos. Bueno, perdona, quizá no me entiendas. Es complicado. Todos tenemos nuestros fantasmas.
El sexo es algo maravilloso, pero sucede que todavía, aunque no te lo creas, hay gente con muchos miedos y angustias. Quiero decir que le suscita el tema mucha angustia. Podría decirte muchas cosas, pero aunque yo sea una chica sin vergüenza en muchas cosas, hay otras que por ser muy íntimas y dolorosas no me atrevo a exponer. Porque, claro, lo normal, cuando uno habla de algo, es hacerlo desde sus vivencias y conocimientos. Bueno, perdona, quizá no me entiendas. Es complicado. Todos tenemos nuestros fantasmas.
Comentario de: Arturo FantÓpera [Miembro]
Vaya, Mirola, qué sesgo acabas de mencionar... No he caído en que, para muchas personas, el sexo puede ser doloroso o desagradable, por nuestras formas de ser, educación recibida o, mucho peor, alguna experiencia nada agradable o traumática.
Espero con toda humildad que este blog ayude a esas personas que lo lean a sobrellevar mejor esta faceta íntima que se ha vuelto contra ellas. Hacerles reflexionar sobre la alegría y el placer, la sorpresa y la complicidad de la pareja, etc., y no que sigan así... supongo que será muy demagogo, pero ahí quedan las numerosas entradas que he ido dejando para que las lean a su gusto y ritmo, y que vean que el sexo puede ser bueno y maravilloso, si se sabe qué hacer, cómo, cuándo y con quién...
Un saludo.
Espero con toda humildad que este blog ayude a esas personas que lo lean a sobrellevar mejor esta faceta íntima que se ha vuelto contra ellas. Hacerles reflexionar sobre la alegría y el placer, la sorpresa y la complicidad de la pareja, etc., y no que sigan así... supongo que será muy demagogo, pero ahí quedan las numerosas entradas que he ido dejando para que las lean a su gusto y ritmo, y que vean que el sexo puede ser bueno y maravilloso, si se sabe qué hacer, cómo, cuándo y con quién...
Un saludo.
Comentario de: Arturo FantÓpera [Miembro]
Ah, y otra cosa, no tiene porqué ser autobiográfico... (¡Ojalá! Sería muy feliz con una pareja como la Elena de esta historia, ji, ji, ji...)
Desde el principio no he ocultado mi carencia, y una de sus consecuencias en mí es, precisamente, la profundidad y riqueza de las texturas en los detalles de mis fantasías. A veces, de tan elaboradas, amenazan con ahogar el relato, y tengo que "resumirlas" o eliminarlas.
¡Desventajas del lenguaje escrito!
Desde el principio no he ocultado mi carencia, y una de sus consecuencias en mí es, precisamente, la profundidad y riqueza de las texturas en los detalles de mis fantasías. A veces, de tan elaboradas, amenazan con ahogar el relato, y tengo que "resumirlas" o eliminarlas.
¡Desventajas del lenguaje escrito!
No hay comentarios:
Publicar un comentario