Ojalá sea así. Ojalá este año conozca a una chica, o mujer (tengo que aclararme al respecto ya), que me haga latir el corazón más deprisa al recordar su sonrisa, o se me abran los cielos con sólo decir su nombre, o mi entrepierna cobre vida cada vez que huela su rastro, o me inyecte fuerzas para vivir sólo de saber que voy a tomar un café con ella...
Idealismo, mucho idealismo... En fin. Esta mañana, al poco de levantarme, me he asomado a la ventana. Como era de esperar, no transitaba ni un alma. Al rato, una pareja de ancianitos cogidos de la mano asomaban en la niebla tras una esquina, y eso me ha hecho pensar... ¿De verdad las cosas que los unen son más que las que los separan? Si algo tengo claro, es que en la vida en común, lo que une tiende a desaparecer, y lo que separa tiende a repetirse...
Me viene a la memoria una entrañable imagen a acuarela de un libro de texto de religión, en sexto curso de E.G.B., en donde planteaba el dilema que suponde la separación de los padres. Una imagen dejaba a un niño solitario mientras los padres se iban cada uno por su lado, con pie de texto: "Ellos se separan, ¿y yo...?". No le hice caso, ya que trataba de cargar más las tintas a los padres que tomaban esa dura decisión (oh, sí, por aquel entonces era así de precoz), pero la siguiente imagen, unos ancianitos de pueblo cogidos de la mano, de espaldas, parecían caminar hacia el final del periplo, con un demoledor "Juntos hasta el final" como rúbrica...
Desayuno y me visto rápidamente. En la comida familiar me toca poner el pan, así que aprovecho para ir a una panadería de diseño, de las abiertas todo el año, con el objetivo de cumplir cuanto antes con el recado y de paso conseguir un calendario... pero no tienen del pan que me gusta a mí, y no les quedan calendarios.
Comentario de: Ozenys [Miembro]
Vale, lo admito. Hace muuuucho de esta entrada.
Pero tiene un algo de nostálgica, y soy experta en eso.
Cuando veo una pareja anciana como tu dices, también me da por pensar (también soy experta en pensar en lo que no debo).
Y me sorprendo preguntándome cuánto tiempo llevarán juntos, cuántas veces habrán discutido, cuántas reído... Si cambiarían algo si pudieran volver atrás (que con la época que les tocó vivir, igual están juntos por costumbre y conveniencia más que por otra cosa)
Sólo decir que los libros de religión tienen muy poca idea de la vida y sinceramente ¿creen que sería mejor mantener un hogar lleno de peleas y broncas diarias? ¿o ese niño tan triste ahora, no conseguirá mayor felicidad si sus dos padres también lo son?
Pero eso es otra historia, que puede dar mucho de qué hablar, pero no es momento ni lugar.
¡Un saludo!
Pero tiene un algo de nostálgica, y soy experta en eso.
Cuando veo una pareja anciana como tu dices, también me da por pensar (también soy experta en pensar en lo que no debo).
Y me sorprendo preguntándome cuánto tiempo llevarán juntos, cuántas veces habrán discutido, cuántas reído... Si cambiarían algo si pudieran volver atrás (que con la época que les tocó vivir, igual están juntos por costumbre y conveniencia más que por otra cosa)
Sólo decir que los libros de religión tienen muy poca idea de la vida y sinceramente ¿creen que sería mejor mantener un hogar lleno de peleas y broncas diarias? ¿o ese niño tan triste ahora, no conseguirá mayor felicidad si sus dos padres también lo son?
Pero eso es otra historia, que puede dar mucho de qué hablar, pero no es momento ni lugar.
¡Un saludo!
Comentario de: Fantasma de la Ópera [Miembro]
Hola, Ozenys.
Sí, hace mucho de esta entrada. Han cambiado muchas cosas, pero el trasfondo sigue siendo el mismo.
Una pareja de ancianos que han vivido juntos mucho tiempo no es algo que llame mucho la atención. La gente no acaba de creerse esta realidad: el amor es joven, dinámico, enérgico, vital, alegre... Poco menos que un imán permanente de polos opuestos, con fecha de caducidad incluida.
No se contempla el sacrificio por el otro, ni la comprensión, ni la entrega, ni la humildad por los defectos propios, ni la paciencia por los ajenos...
Sin embargo, yo soy de los que piensan que, con un poquito de esfuerzo diario, el amor puede durar toda la vida e incluso más allá, dejando un hueco enorme en el cónyuge viudo, difícil de llenar.
Me da que no has leído bien el post, Ozenys. Por aquel entonces, de niño, pensaba que forzar a una pareja que no lo desea a quedarse unida de por vida era algo desastroso, tanto para el niño que aparecía desamparado, como para los padres. Y ningún libro de religión, ninguna clase de ética, ningún consejo moral católico podía hacer que cambiara de opinión. Cierto que yo no lo he vivido, pero era algo de lógica aplastante.
Sí, hace mucho de esta entrada. Han cambiado muchas cosas, pero el trasfondo sigue siendo el mismo.
Una pareja de ancianos que han vivido juntos mucho tiempo no es algo que llame mucho la atención. La gente no acaba de creerse esta realidad: el amor es joven, dinámico, enérgico, vital, alegre... Poco menos que un imán permanente de polos opuestos, con fecha de caducidad incluida.
No se contempla el sacrificio por el otro, ni la comprensión, ni la entrega, ni la humildad por los defectos propios, ni la paciencia por los ajenos...
Sin embargo, yo soy de los que piensan que, con un poquito de esfuerzo diario, el amor puede durar toda la vida e incluso más allá, dejando un hueco enorme en el cónyuge viudo, difícil de llenar.
Me da que no has leído bien el post, Ozenys. Por aquel entonces, de niño, pensaba que forzar a una pareja que no lo desea a quedarse unida de por vida era algo desastroso, tanto para el niño que aparecía desamparado, como para los padres. Y ningún libro de religión, ninguna clase de ética, ningún consejo moral católico podía hacer que cambiara de opinión. Cierto que yo no lo he vivido, pero era algo de lógica aplastante.
Comentario de: Ozenys [Miembro]
Precisamente a eso me refería, dándote la razón y censurando el libro. Porque eso es algo que sigue vigente. Que lo estaba antes de leerlo tú de niño, y que continúa hoy.
Y que es una lástima que quieran influenciar así a las personas. Porque influyen, tanto en niños, como en adultos.
La separación, el divorcio... es algo malo, triste, pero no por las razones que dan ellos.
Yo sí lo he vivido. Aunque me pilló ya crecida, pero así como lo normal es sentirse culpable porque se separen, yo me sentía culpable porque no lo hubieran hecho antes. Debo ser un poco rara, pero es que hacía tiempo que veía que era lo mejor.
Y que es una lástima que quieran influenciar así a las personas. Porque influyen, tanto en niños, como en adultos.
La separación, el divorcio... es algo malo, triste, pero no por las razones que dan ellos.
Yo sí lo he vivido. Aunque me pilló ya crecida, pero así como lo normal es sentirse culpable porque se separen, yo me sentía culpable porque no lo hubieran hecho antes. Debo ser un poco rara, pero es que hacía tiempo que veía que era lo mejor.
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