
Sólo de ver una mujer guapa y atractiva, se pone en marcha el tren de mi fantasía. Sólo de ver la sonrisa de una preciosa desconocida, y cuando estoy seguro de que me sonríe a mí, entro en una dulce nube. Oír una voz femenina bien timbrada por teléfono durante cinco o diez minutos, ya estoy como descansando sobre un colchón de aire. Percibir un olor fresco, dulce y etéreo hace que corra riesgo de tortícolis al torcer el cuello tan bruscamente para adivinar su procedencia.
Sólo de ver una modelo de lencería exhibiendo sus encantos realzados por lo que lleva, mis ojos ya desean taladrar más allá de su piel. Una bonita melena al viento hace que desee peinarla con los dedos y olerla bien cerca. Una silueta armoniosa caminando por la calle hace que mi corazón lata un poquito más deprisa, llegando a tropezar.
Ahora están de moda las fotos de chicas desnudas a gran resolución. Lo cual ha causado un quebradero de cabeza más a añadir: en imágenes de 4000 píxels o más, y sobre todo cuando se muestran primeros planos del trasero, el pecho o la vulva, la suave pelusilla que abunda en esas zonas es algo que me sube los vapores, poniéndome al rojo vivo. Esta visión activa otros sentidos: el tacto, que me hace desear pasar la mano por esa piel tan suave, y el olfato, que de tan cerca, por reflejo aspira el aroma que debería desprender.
Pero pese a estos detalles, gozo de sexualidad primaria. Soy primario. No tengo fantasías rebuscadas, ni me excito sólo si veo o toco diversas partes del cuerpo, ni llego al orgasmo si mi pareja accede a hacer el pino satisfaciendo no sé qué pasiones ocultas. No entiendo a los parafílicos. Con lo bonito que es todo el cuerpo de la mujer, no me entra en la cabeza que sólo se exciten y se corran si tienen unas bragas, mostrándose indiferentes al resto. O incluso rechazarlo.
Me aburren las sesiones de fotos que se centran sólo en los pies, en las medias, en los zapatos, en los pechos. No me van las páginas eróticas que publicitan galerías por preferencias: maduras, negras, orientales, animadoras, escolares, uniformes, rubias, morenas, embarazadas, etc. Muchas de estas páginas me dan morbo, mucho morbo, pero acaban aburriéndome.
Yo quiero ver muchachas lozanas, rebosantes de salud y alegría, bellas, atractivas, sonrientes. Seductoras. Quiero ver mujeres seguras de sí mismas, que demuestren con su mirada, su sonrisa y su pose que están orgullosas de su cuerpo, dándole su justa importancia, pero sin obsesionarse. Quiero ver chicas jóvenes que han madurado lo suficiente como para estar seguras y cómodas posando desnudas, y que lo demuestran, provocativas y chispeantes.
También quiero verlas en fotografías de cuerpo entero. Quiero regodearme en sus formas, en sus detalles, en la armonía que desprenden, en su belleza. En partes de su cuerpo que no se tienen en cuenta: manos, pantorrillas, zona lumbar, cuello, brazos... En sus defectos: una peca por aquí, un lunar por allá, unas arrugas en el vientre, unos pechos algo caídos, una piel algo celulítica, unas incipientes patas de gallo... que me transmitan que esa mujer es real, la vida que arrastra tras ella, y que me la contagie.

A mí me pasa algo parecido. Los cuerpos Danone, musculosos, perfectos (bueno, hablo de tíos claro) no me inspiran nada en absoluto, te lo garantizo. Ni vestidos ni desnudos. Quizás sea porque en mi fuero interno (y no tan interno) tenga asumido que nunca un hombre así estaría con alguien como yo, y por eso ya la "repulsión" sea mutua.
Me gustan los hombres normales,los de a pie, con los que te cruzas por la calle y algo hace saltar una chispita: unos ojos grandes, unos hoyuelos en las mejillas o barbilla, una manera de andar... Y los que ya me pirran del todo, son los que pueden tener una conversación amena y agradable.
Conclusión: no puedo suscribirme a ninguna página porque no creo que me convenciese nada.
Saludos.
Me gustan los hombres normales,los de a pie, con los que te cruzas por la calle y algo hace saltar una chispita: unos ojos grandes, unos hoyuelos en las mejillas o barbilla, una manera de andar... Y los que ya me pirran del todo, son los que pueden tener una conversación amena y agradable.
Conclusión: no puedo suscribirme a ninguna página porque no creo que me convenciese nada.
Saludos.
Comentario de: Arturo Fantópera [Miembro]
Belkis, cielo, qué triste me has dejado con tu conclusión: ¿a qué tipo de "página" te refieres que no puedas suscribirte? ¿y quién habla de "convencerte"...? ¿convencerte de qué, para qué...?
Un saludo.
Un saludo.
Comentario de: belkis [Visitante]
Me expliqué mal, sí, seguramente fue eso. Quise decir que la gente, los tipos, que a mí me gusta, son tan normales que no los vería o encontraría en ninguna página web.
¿¿¿Triste tú???...que no me entere yo, ¿eh?
Un abrazo.
¿¿¿Triste tú???...que no me entere yo, ¿eh?
Un abrazo.
Comentario de: Arturo Fantópera [Miembro]
Pues creo que te ha vuelto a salir el tiro por la culata, Belkis: a mí me "ves" y me "encuentras" en esta página web, en este blog, y... ¿ya por esto no soy un "tipo normal"? ¿pues entonces qué soy...? ¿un pájaro, un avión...?
Y por esto sigo estando triste...
Un abrazo (ji ji ji).
Y por esto sigo estando triste...
Un abrazo (ji ji ji).
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