viernes, 13 de febrero de 2009

13-2-2009: Teatro erótico: Primer acto, 2ª parte.

Bueno, aquí tenéis la segunda parte del primer acto. Espero que os guste y que la espera de una semana haya merecido la pena. Ahora, no sé yo si es mejor el remedio que la enfermedad, ji, ji, ji... Disfrutad.

Viene de la Primera parte.


(Pausa. Elena bebe un sorbo de agua. Arturo, sentado a su lado, permanece echado hacia adelante, codos sobre rodillas, dedos entrecruzados apoyando barbilla, ojos semicerrados, fijos en un punto indeterminado, expresión algo tensa, a la escucha).

-Mi madre decidió hacer oídos sordos a aquellas señales, pensando que ya se me pasaría cuando conociera a alguien interesante de mi edad. Pero dentro de ella, muy dentro de ella, algo le decía que sería muy difícil quitarme de este camino.

-¿Cómo sabes todo eso de tu madre?

-Déjame seguir, por favor... Me mandaron a Londres a cursar el resto del ciclo. Uno de los motivos fue apartarme de ti. Me relacioné con chicos de allá, muchos fueron a por mí, hubo un par con quienes tuve algo un poco serio, pero... me decepcionaban y los rechazaba. Mirando atrás, la causa principal era que se parecían a ti, pero no eran tú: ojos, altura, manos, comportamiento, forma de razonar y de expresarse... No eran tú. Volví de Londres, y madre comprobó, con tu primera visita, que fue todo en vano. Me envió a París a cursar el siguiente ciclo entero, los tres años, hasta que volví este verano, hace tres meses, y madre volvió a comprobar que seguía sin olvidarte. Así que la semana pasada, después de mi cumpleaños, nos sentamos y hablamos con franqueza. Voy a empezar la universidad, y tu recuerdo me distrae mucho. Necesitaré mucha concentración para superarla, así que he decidido que debo afrontar esto: venir aquí, decirte lo que siento por ti, y ver... si tú sientes lo mismo por mí.

-¿Hasta qué punto?

-¿Hasta qué punto qué...?

-¿Hasta qué punto deseas comprobar eso, lo que sientes por mí? ¿cuál era tu idea al venir aquí?

(Elena desliza tímidamente su mano a la entrepierna de Arturo, que permanece impasible mientras recibe la caricia íntima. Elena retira su mano y aguarda la respuesta, que se hace tardar. Arturo se levanta y pasea largo rato con las manos en los bolsillos, incómodo. Se encara con ella, de pie).

-Ahora comprendo muchas cosas... No me llamabas, no me escribías, ni por carta, ni un simple e-mail...

-Ahí te equivocas...

-¿Cómo? No recibí nada tuyo.

-Es que no te lo enviaba. Te escribía, sí, pero lo guardaba en mi diario secreto.

-Ah... em... ¿podría verlo?

(Elena baja la cara, ocultando un rubor violento y encogiéndose más aún. Con algo de torpeza, se quita el collar y se lo entrega. El colgante es un pequeño corazón plateado. Arturo lo mira por todas partes y encuentra un resorte disimulado, que activa con delicadeza y se abre. Es un pendrive)

-Vaya... Lo que son las modernas tecnologías...? ¿Y si lo pierdes o cae en malas manos?

-Tengo una copia en casa, y está encriptada con contraseña.

-¿Ah, sí? ¿cuál es la contraseña?

-Tu nombre y tus dos apellidos, con doble espacio entre ellos, sustituyendo las vocales por números, la s por dólar y la l por libra.

-Entiendo. (Pausa. Arturo juguetea con el colgante, y se sienta en la mesita de noche, frente a ella. Aparta el vaso de agua y coloca sus rodillas entre las suyas. Despacio, toma su barbilla. La levanta, despejando el pelo de la frente con la otra mano. Pone mucho énfasis en las palabras) Elena, mírame... ¿Seguro que estás lista para esto? ¿estás segura de que esto es lo que de verdad deseas?

-Sí.

-¿A pesar de que no sabes lo que vendrá a continuación? ¿a pesar de no saber cómo quedará todo mañana, pasado, al otro, la semana que viene, el mes que viene, el año que viene...?

(Elena se relaja, respira hondo y retoma su insólito aplomo. Sonríe)

-Sí.

-Posiblemente eches a perder la universidad si te pido que te quedes conmigo.

-Pues me quedaré contigo.

-¿Y si te dijera que no? ¿y si te dijera que te fueras de aquí ahora mismo?

(Su sonrisa pierde luminosidad y se torna muy triste. Desvía la vista)

-Lo aceptaría... lo aceptaría y me iría lejos, muy lejos de ti... pero no te olvidaría.

(Arturo toma su cara entre sus manos y deposita un beso en la frente. Rodea el cuello, pasa la cadena y cierra el colgante. Al retirar las manos, abarca con ellas otra vez su cara y acerca despacio sus labios a los suyos, acariciándolos. Se separan, buceando mutuamente en sus ojos. Toma el vaso de agua y se lo ofrece, invitándola a beber. Tras apurarlo con un nervioso trago, ella toma la mano de Arturo, ambos se ponen de pie y se abrazan largo rato. Se separan y él se vuelve a sentar en la mesilla. Sus enormes manos van hacia su escote y empiezan a desatar los botones. Después rebusca el cierre de la falda en su cadera, que cae. Evita mirar la braguita con motivos florales que tiene delante. Baja despacio una media desde el muslo. Después la otra. Elena se apoya en su hombro mientras él le quita zapatos y medias. Levanta las manos y descuelga la blusa entreabierta de sus hombros, que cae mansamente con las otras prendas a sus pies. Alza la vista y ambos se beben los ojos)

-Oh, Dios, mírate... Eres preciosa, una auténtica maravilla...

(Ella sonríe con profundidad y entrega. Se lleva las manos a la espalda y se desata el sostén, dejándolo caer a sus pies. Los ojos de Arturo se prendan de los pechos recién formados, generosos pero firmes, con los pezones desafiantes)

-E... E... Elena... Yo... yo...

(Las manos femeninas no se detienen tras soltar el sostén. Despacio, desliza los pulgares tras el tirante de la braguita y la repliega sobre sí misma, descubriendo poco a poco su pequeño triángulo íntimo. La prenda cae al fin, quedando completamente desnuda frente a él...)

(Fin del primer acto)


P.D.: Lo mismo que en la primera parte. Si queréis que siga, colmad mi vanidad, ji, ji, ji... Piropos, sugerencias, alabanzas... incluso rabietas, insultos...




Comentario de: belkis [Visitante]
¡Arturo Fantópera, genial!

Narras muy bien, mantienes el suspense de la escena. Y qué hablar del erotismo! Aunque te has quedado en lo mejor, jajaja. Describes detalladamente (me ha gustado lo de las braguitas de flores; son las que usaría una niña-mujer), concreto, sin florituras. Los que te leemos, creo que percibimos la escena y la acción tal y como tú has querido transmitirla.

Me gusta mucho. En cuanto a la acción, tendrán que acabar acostándose. Ella lleva demasiados años obsesionada con él, y las obsesiones hay que intentar apaciguarlas. Deduzco además que es virgen; ¿qué mejor que tu primera vez sea con alguien a quien quieres, admiras y encima te atrae?

En cuanto a Arturo, debería haberse resistido un poco más. No por la diferencia de edad, sino porque conoció a la niña y la vio crecer. Pero claro, la carne es débil y al punto en el que han llegado creo que ya no hay marcha atrás.

Una escena realmente excitante, sin perder la sensibilidad y la ternura, como casi todos tus escritos. Enhorabuena, Arturo Fantópera. Un besón.


Comentario de: Arturo Fantópera [Miembro]
Gracias, Belkis. Gracias por tu sincero análisis desde la otra acera. Pensaba que sería muy directo, o bien que me enrrollaba demasiado, ralentizando la acción, prolongando el suspense, ahogando lo físico en los sentimientos... Debía tener en cuenta a los lectores masculinos, que preferimos más la acción directa, ji, ji, ji...

Me he atascado en la escena de Arturo de pie, tras oír toda la confesión, y tras varios intentos que no me acababan de gustar, me he decidido por el diario para esquivar este escollo y no perder naturalidad, siguiendo todo tal y como me salía. De ahi que el detalle de la poca resistencia de Arturo no me saliera demasiado bien, pero era una escena clave, muy delicada, y no sabía muy bien qué rumbo tomar...

Y me has chafado la sorpresa de la virginidad: sí, ella es virgen, pero Arturo no lo sabe y procurará que siga así hasta que sea demasiado tarde... Espero que me salga bien esta escena, es un desafío a mi narrativa, pero me gustan estos desafíos, me encuentro cómodo en ellos.

Emmm... Por cierto, y hablando desde la más absoluta e ingenua ignorancia... ¿qué se siente en el preciso momento de perder la virginidad? ¿duele mucho, sale mucha sangre, existe algún truco para evitar o minimizar esto que deba saber el varón?

Y sin ánimo de morbo ni insulto, sólo curiosidad puramente anatómica e información para completar mi formación (valga la redundancia) ¿sabéis de algún sitio web donde expongan fotos o vídeos de alta resolución de vulvas sin desflorar? Creo que me ayudaría bastante... Gracias.


Comentario de: belkis [Visitante]
Arturo, lo de la virginidad era evidente. Creo que conseguirás tanto la atención masculina como femenina.

Y en cuanto a la pérdida de la virginidad....ejem, sólo puedo hablar de la mía y otras, por oídas.

Duele, pero no tanto como te parece que va a doler. Del dolor se pasa al placer, inmediatamente. Influye mucho la postura del varón; si él va a lo suyo, a lo bestia, sin tener en cuenta la inexperiencia de la chica, puede doler más. Esa primera vez ha de ser con delicadeza; el sexo salvaje ya vendrá más tarde, jajaja. Y no, no siempre se sangra, creo que eso es un mito.

En cuanto a las páginas webs de vulvas sin desflorar, pues no, no conozco ninguna, no es un tema que a mí me interese mucho, jejeje. Pero vamos, que hoy en día en internet se encuentra de todo. Empieza por el google, y decántate por las páginas médicas de anatomia; creo que así encontrarás lo que buscas.

Bueno, te desafío -te desafíamos- a que sigas narrando. Un abrazo.


Comentario de: esttivalia [Visitante]
¡Otra! ¡Otra! ¡Otra!

Plas plas plas plas plas ......... ¡BRAVOOOOO!

(¿serán suficientes ánimos para que no me haga esperar una semana más a ver cómo se desarrolla el asunto?)

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El truco que debe saber el varón con una mujer virgen es mucha delicadeza y muchos preliminares. Cuanto más "preparada" está la chica, mucho más sencillo es y sin apenas dolor. Seguro que ya lo sabías así que arráncate sin miedo.

Un beso.


Comentario de: Arturo Fantópera [Miembro]
¡Hola, Esti! Gracias, gracias, gracias... (hago reverencias hasta que me da un repentino ataque de lumbago e inmovilizado por el dolor, ruedo por el suelo como una estatua torpona, ji, ji, ji...¡ouch!)

Y por descontado que son ánimos suficientes, por descontado. Pero no quiero descuidar el resto del blog, me apetecía escribir sobre uno de los temas pendientes, y así ha sido, "Metáforas 3". Espero disfrutes de él, que me ha salido corrido y me lo he pasado pipa escribiéndolo, ji, ji, ji... Lamento decirte, no obstante, que tendrás que esperar una semana más mínimo, si todo va bien, para leer el segundo acto...

¿Muchos preliminares con una mujer virgen...? Por supuesto. Los preliminares, a cierta edad un poco avanzada, mi edad, son lo mejor... Desgraciadamente, la inexperiencia de que "gozo" es un factor en contra... así que no me "arranco", que me la pego contra la pared, ji, ji, ji...

Un besón.

Arturo.


Comentario de: madrileña [Visitante]
Me encanta como aumentas la tensión sexual uhmmm!!! está la cosa que arde, lo mejor es que a pesar de que ha pasado una semana, cuando lo he leído en mi imagen todo seguía donde lo dejaste la pasada...¡¡increíble!! deberías dedicarte a esto.

Dado que quieres datos...yo la perdí ya de mayorcita (35) ¡¡ahí es ná!! y además no se lo dije al chico en cuestión, un rollo de una noche, me dio vergüenza, casi no me dolió y el caso es que me gustó mucho, el tío tenia mucha experiencia y paciencia, he tardado mucho en encontrar otro mejor que él.

No se si podré esperar otra semana mas, por faaaaaaa.....escríbela pronto.


Comentario de: Arturo Fantópera [Miembro]
Gracias, madrileña. Me alegro saber que disfrutas de esto.

Pero como soy un poquito vanidoso, me gustan las súplicas. Así que ya sabéis, suplicad, suplicad un poquito más, ji, ji, ji... Esta es mi revancha por tantos años de soledad forzosa, ji, ji, ji...


Comentario de: gaviotalibre [Miembro]
¿Pero cómo vamos a suplicar si nos dejas sin palabras? Esto es casi peor que cuando te llaman por teléfono a medio del "proceso"...

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