sábado, 4 de abril de 2009

4-4-2009: Muchos cómics son erotismo puro para varones.

Así es, y sé de lo que hablo, puesto que soy coleccionista.

Empezaría citando aquí a cuanto dibujante de cómics se me ocurriera, puesto que en gran porcentaje cumplen con esta condición, pero a mucha gente le sonaría a chino, y además es bastante superfluo, cuando no irritante, aparentar erudición.

Sin embargo, sí quiero dedicar esta entrada a unos pocos dibujantes cuyo arte merece un reconocimiento público, y que cualquiera puede buscar por internet para ver por sí mismo de lo que hablo. No los ligo aquí, puesto que su obra por lo general es inmensa, y las páginas web dedicadas a ellos también son numerosas, y destacar una sola no es justo, aunque sea desde este humilde blog.

Así pues, están John Buscema, Alan Davis, Milo Manara y Adam Hughes. Me dejo en el tintero a muchos que probablemente son más dignos de este homenaje, pero así es como lo siento ahora.

La primera característica común en todos ellos es el atractivo sensual, casi animal, de las mujeres que dibujan, y cada uno a su estilo: Buscema con sus negras y abundantes cabelleras, y rotundas caderas, irreales. Davis por la elegancia y expresividad. Manara por la tórrida gracilidad y su trazo limpio, y Hughes por lo... ejem... abundantes de sus vanguardias, como típico estadounidense, pirrado por esos atributos femeninos. Estoy seguro de que, si fuera un producto de consumo masivo, con gran presencia cotidiana y publicitaria en la sociedad, muchas mujeres protestarían por ello, al verse reflejadas con figuras imposibles. Algo así como que Marilyn Monroe, Rita Hayworth, Kim Bassinger, Salma Hayek y Mónica Bellucci estén siempre presentes a la vista de todo el mundo, bellísimas y feroces, sin envejecer y sin despeinarse pese a practicar el triple salto mortal con stilettos...

La segunda característica en todos ellos es un detalle que a mí particularmente me molesta un poquito: los labios. Cualquier dibujante sabe que, para que una cara sea femenina, debe remarcar los labios y las pestañas, y agrandar un pelín los ojos, porque si no, la ambigüedad puede dar lugar a confusiones. Y me molesta un poquito porque eso es lo que hace que un dibujante sea grande: no necesitar de este detalle para reafirmar la feminidad del personaje que aparece en último plano en la viñeta, con tan sólo un par de trazos...

Hace poco leí un cómic bastante bestia, de humor negro y muertos y combates cada dos por tres, donde me reafirmé en esta regla: el dibujante, un tal Goran Parlov, fue capaz de plasmar a un hombre travestido en mujer, y mantenerlo así durante toda la historia. Es difícil conseguirlo: remarcar los labios, y a la vez, conservar el físico masculino en la cara con dos o tres trazos, desde todas las perspectivas y expresiones posibles (enfado, crispación, incredulidad, risa, etc.), resultando una combinación llamativa que subrayaría la acidez de la historia.

Desde el principio, las mujeres en el cómic siempre han tenido los labios remarcados. Y más si es una protagonista principal. Y no hablemos de siluetas: cinturas flexibles, brazos torneados, cabelleras ampulosas, piernas largas, caderas pronunciadas... Naturalmente, si calzan tacones imposibles y visten "desnudas", mucho mejor...

Por otra parte, es un rasgo típico de frikismo: muchos aficionados a los cómics, con sus "visualizaciones" instantáneas de tanta belleza femenina, tienen esta faceta hiperdesarrollada y muy sensible. Así, es normal que un friki de los cómics se ponga muy nervioso, colorado y tartamudo ante una mujer hermosa y atractiva, y el trato devenga en el rol "tímido apocadito-provocadora avasallante" al cual muchos nos automutilamos al instante...







Comentario de: esttivalia [Visitante]
Me confieso absolutamente ignorante en el asunto que tratas por lo que no puedo añadir nada. Mi contacto con los comics terminó en la 13 rue del Percebe, así que muchas gracias por la información que me ha "desasnado" un puntillo.

Un beso.



Comentario de: belkis [Visitante]
Al igual que estivalia, el mundo de los cómics es desconocido para mí y me quedé en Mortadelo y Filemón, y la verdad, no me provocaban ningún morbo; aunque ahora que lo pienso, Mortadelo con sus divertidísimas trastadas tiene su punto, ¿eh? (es que a mí me chiflan los tipos divertidos, más que los musculosos).

Pero creo que entiendo lo que quieres transmitir. Un dibujante ha de ser realmente bueno para transmitir sexualidad, sensualidad y morbosidad a través de sus trazos y colores.

Mira, yo una vez vi un fragmento de una película porno pero ¡de dibujos animados! y me quedé realmente pasmada. Porque era excitante, morbosa, alucinante... ¡y sólo eran dibujos! Impresionante, la verdad.

Me ha gustado mucho esta entrada, Arturo...bueno, todas la verdad. Un beso.



Comentario de: Arturo FantÓpera [Miembro]
Hola a ambas, y a los demás (posibles) lectores.

Bueno, vamos a ver: es un poco triste para mí que una forma de expresión humana, no precisamente moderna (tiene su historia detrás) considerada dentro de las Bellas Artes, se vea tan disminuida entre la gente corriente.

Gente que va a ver catedrales, castillos, exposiciones de pintura, artesanía, esculturas, que disfruta de películas, libros, poesías, músicas varias, que respeta y aprecia las artes de culturas ajenas... no sientan lo mismo por un tebeo.

El tebeo es más que Mortadelo y Filemón, más que 13 Rue del Percebe, Zipi y Zape, Carpanta, Anacleto, Pepe Gotera y Otilio, Astérix... Todos tebeos respetables, que nos hacían disfrutar de niños.

Hay tebeos muy muy muy densos que un niño no podría leer, y que un adulto tendría que hacer un esfuerzo tremendo para intentar asimilarlo. ¿Dudáis de esto último? Vale pues: pillad si podéis "From Hell" (cómic, no película) y su enrevesado planteamiento de la conspiración que hubo tras el fenómeno social de "Jack el destripador", con la reina Victoria, los masones, los bajos fondos londinenses y la locura; "Persépolis", donde la autora, iraní de nacimiento, denuncia las condiciones de vida de la gente en su país; "El incal", todo un mundo psicodélico, onírico, ciencia-ficción elevada al cubo; "Watchmen" (cómic, no película), donde se desmonta, pieza por pieza, el mito de los superhéroes; "Las siete vidas del Gavilán" o "El Escorpión", auténticos retratos de sendas épocas; "El azote de los dioses", ciencia-ficción ultraviolenta, ambiente opresivo (ríete tú de Star Wars y su concepto infantiloide de bien y mal); "Promethea", la imaginación femenina al poder y viceversa, el poder femenino a la imaginación, invencible, piadosa, mágica; "El teniente Blueberry", una auténtica epopeya del western estadounidense tras la guerra civil; "Sleeper", conspiración, espionaje, contraespionaje, bajos fondos y sus infrahistorias, superpoderes con orígenes y desarrollos desquiciantes; "Wanted" (cómic, no película), violencia contada en segunda persona, con todo tipo de aberraciones referidas a mitos de supervillanos degenerados; "The Authority" primer volumen, dibujo realista, poesía certera en movimiento, violencia a nivel planetario, acción fácil de digerir; "Punisher"-MAX: criminal bueno-criminal muerto, trata de blancas, de armas, conflictos "enquistados": Vietnam, IRA, Afganistán... dramas terribles, torturas explícitas, viñetas e historias que dejan huella morbosa... ¿queréis más ejemplos?



Comentario de: proserpina [Visitante]
Tienes razón, Arturo. Yo tampoco soy una gran lectora de tebeos, pero en España casi todo se reducía a los "Mortadelo y Filemón" y etc. Al menos en mi época, que sospecho es la vuestra también o casi. Era lo que había.

Ahora hay algo más, pero no están tan extendidos ni son tan populares como en otros países y cito Francia o Bélgica por poner un ejemplo, donde hay una larga tradición y se considera un género respetado y no un entretenimiento para críos. Tengo una amiga que tiene una tienda especializada y me comentaba lo difícil que es el mercado español para los cómics.



Comentario de: Arturo FantÓpera [Miembro]
Bien, Pro, bien, esto ya me gusta más.

De cómic francés y belga, me quedo con "Winch" (cómic, no película) en que un joven bohemio, aventurero, cosmopolita, encantador, desarraigado, se convierte como por arte de magia en uno de los hombres más ricos del mundo, y entonces se ve en la tesitura de salvar las miles de empresas de que dispone para sacarlas adelante, enfrentándose a conspiraciones, traiciones, maniobras financieras al más alto nivel, etc.; "XIII" (cómic, no película), aquí me remito a las tres películas de "Bourne", de Matt Damon. "Blacksad" (de autores españoles reputados, pero ninguneados aquí, en su propio país) donde el arte del dibujo es de un virtuosismo expresivo hiperrealista... de no ser porque el dibujante, proveniente de las factorías Disney, "humaniza" a los animales, y se nota la influencia de dicha casa de dibujos animados...

Espero haber despertado en alguien algún "gusanillo" de curiosidad acerca del mundo del cómic para adultos.

Yo también tengo un amigo, concretamente quien me provee de cómics, que también me comenta lo mismo, sobre el público español... y pensar que hay obras de arte, auténticas obras de arte, que no podemos disfrutar los españoles por culpa de ser una minoría y no sale rentable editarlos...

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